La falta de agua en diversas colonias de Tultitlán ha generado inconformidad entre habitantes que, además de enfrentar problemas para abastecer sus viviendas, denuncian que algunos operadores de pipas del organismo municipal de agua solicitan dinero a cambio de entregar el líquido.
De acuerdo con testimonios vecinales, operadores del Organismo Público Descentralizado para la Prestación de los Servicios de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Tultitlán (APAST) han pedido aportaciones económicas por vivienda en distintos fraccionamientos de la zona sur del municipio. Los habitantes señalan que lo que inicialmente consideraban una gratificación voluntaria se ha convertido, en algunos casos, en una exigencia.
Los vecinos aseguran que algunos conductores incluso les han proporcionado números de cuenta para realizar transferencias por dichos apoyos.
Según los testimonios, hay fraccionamientos o privadas con alrededor de 30 viviendas o más, y las aportaciones pueden alcanzar los 50 pesos por casa.
Los habitantes explican que no están en contra de reconocer el trabajo de quienes distribuyen el agua, especialmente ante las dificultades para garantizar el suministro en sus hogares. Su inconformidad, afirman, surge cuando la aportación deja de ser voluntaria y presuntamente influye en la entrega del servicio.
De acuerdo con las denuncias, cuando los vecinos no entregan dinero, algunos operadores se niegan a surtir el agua o brindan un servicio deficiente y de mala gana.
APAST establece que el servicio es gratuito
La situación contrasta con las indicaciones del propio APAST, que ha señalado que el suministro de agua mediante pipas es gratuito y que su personal no debe cobrar tarifas ni solicitar propinas por llenar cisternas o tinacos.
Bajo estas condiciones, cualquier aportación económica exigida como requisito para recibir el agua sería contraria a las reglas comunicadas por el organismo.
Las denuncias plantean la necesidad de revisar los mecanismos de distribución, supervisar la actuación de los operadores y garantizar que el suministro no dependa de pagos adicionales por parte de los usuarios.
Hasta el momento, la información proporcionada por los vecinos no permite establecer cuántos operadores estarían involucrados ni si existe una práctica generalizada en diversas zonas del municipio.
Los habitantes esperan que el APAST atienda los señalamientos, investigue las presuntas irregularidades y garantice tanto la gratuidad del servicio como una distribución equitativa del agua en las colonias que enfrentan problemas de abastecimiento.



