El Senado de la República solicitó a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) permitir que sus integrantes utilicen el Salón de Protocolo del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), un espacio reservado para la atención de comitivas diplomáticas. La petición fue rechazada por motivos de seguridad.
La solicitud quedó asentada en un oficio fechado el 5 de octubre de 2026, firmado por Daniel Andrés Sibaja González, secretario técnico de la Mesa Directiva, y dirigido al canciller Roberto Velasco Álvarez.
En el documento, la Cámara Alta argumentó que el acceso al salón permitiría facilitar los traslados de las y los legisladores que viajan a la capital del país para participar en las sesiones parlamentarias, además de mejorar la coordinación de sus desplazamientos.
La petición se hizo pública luego de que la senadora del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Claudia Anaya Mota, difundiera el oficio en redes sociales y cuestionara que los legisladores buscaran acceso a instalaciones destinadas a representantes diplomáticos.
“Los legisladores de Morena están ávidos de privilegios en los aeropuertos. Ahora piden las salas de protocolo exclusivas para diplomáticos”, escribió. También aclaró que, aunque forma parte de la Mesa Directiva, ella no solicitó ese beneficio.
Cancillería niega el acceso al salón
Tras la difusión del documento y las críticas que generó, la Secretaría de Relaciones Exteriores y las autoridades del AICM rechazaron la petición. De acuerdo con reportes periodísticos, la negativa se sustentó en razones de seguridad, por lo que las y los senadores no podrán utilizar el espacio solicitado.
El salón de protocolo está destinado a la atención de comitivas diplomáticas y cuenta con condiciones de acceso específicas, por lo que la solicitud del Senado abrió un debate sobre la pertinencia de extender ese servicio a los representantes legislativos.
Higinio Martínez se deslinda de la solicitud
El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Higinio Martínez, se deslindó públicamente del trámite y sostuvo que no autorizó la gestión ni tuvo conocimiento previo del oficio. Según su versión, la solicitud fue una decisión del secretario técnico.
“Fue una decisión del secretario técnico, y un error sin lugar a duda”, afirmó el legislador, quien rechazó que el envío del documento respondiera a una instrucción suya.
Sin embargo, hay reportes que señalaron que la petición sí fue planteada entre integrantes de la Mesa Directiva, aunque no todas las personas que forman parte de ese órgano respaldaron públicamente la gestión.
Con la negativa de la Cancillería y del AICM, la solicitud quedó sin efecto y las instalaciones continuarán sujetas a las condiciones de acceso establecidas para su uso.



