Un juez federal mexicano fue detenido en Colombia por su presunta participación en un caso de corrupción judicial relacionado con una organización internacional de narcotráfico. Se trata de Luis Benítez Alcántara, a quien autoridades estadounidenses acusan de recibir un soborno de 2 millones de dólares para favorecer la liberación de Andrew Clark, identificado como uno de los principales operadores de Ryan James Wedding, conocido como el “Chapo canadiense”.
El arresto ocurrió el domingo 1 de noviembre, mediante un operativo de cooperación entre autoridades colombianas y estadounidenses. Cuatro días después, el Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó la detención y anunció que solicitará la extradición del exjuzgador para que enfrente los cargos en ese país.
De acuerdo con la acusación presentada ante un tribunal federal del Distrito Central de California, Benítez Alcántara enfrenta nueve cargos por presunta complicidad posterior a la comisión de un delito (accessory after the fact), relacionados con acciones que habrían buscado impedir o retrasar la aprehensión, el juicio o el castigo de una persona involucrada en actividades criminales.
“El FBI y nuestros socios han arrestado a Luis Benítez Alcántara, un juez mexicano que presuntamente aceptó sobornos y usó su cargo para ayudar al exfugitivo más buscado del FBI, Ryan Wedding, y a sus asociados”, declaró Kash Patel, director de esa agencia.
La investigación estadounidense sitúa los hechos desde octubre de 2024, cuando Andrew Clark, ciudadano canadiense de 36 años, fue detenido en México por cargos relacionados con narcotráfico, homicidio e intento de homicidio en Estados Unidos.
Después de su captura, Clark compareció ante Luis Benítez Alcántara, quien entonces se desempeñaba como juez de distrito en el Centro de Justicia Penal Federal de la Ciudad de México y tenía a su cargo el procedimiento relacionado con su extradición.
En noviembre de ese año, Estados Unidos presentó formalmente la solicitud para que Clark fuera entregado a sus autoridades. Sin embargo, según la acusación, el canadiense comenzó a negociar su liberación mediante pagos a través de intermediarios.
Entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, Clark habría transferido aproximadamente 2.75 millones de dólares en pequeñas cantidades. De ese monto, alrededor de 2 millones de dólares habrían sido destinados al juez como pago por favorecerlo mediante resoluciones judiciales.
El 24 de febrero de 2025 habría ocurrido el movimiento decisivo: ese mismo día en que Benítez Alcántara presuntamente recibió la totalidad del soborno acordado, concedió a Clark la libertad bajo fianza y ordenó su salida de prisión.
La liberación duró poco tiempo. Días después, Clark fue detenido nuevamente y trasladado a Estados Unidos, donde continúa enfrentando cargos relacionados con narcotráfico y otros delitos violentos.
¿Quién es Luis Benítez Alcántara?
Luis Benítez Alcántara, de 49 años, se desempeñaba como juez de distrito especializado en el Sistema de Justicia Penal Acusatorio, adscrito al Centro de Justicia Penal Federal de la Ciudad de México, con sede en el Reclusorio Sur.
De acuerdo con su trayectoria curricular, ingresó a la carrera judicial en octubre de 2018. Es licenciado en Derecho por la Universidad Tecnológica de México y cuenta con una maestría en Juicio de Amparo en el Sistema Acusatorio Adversarial, además de especialidades en Derecho de Amparo y Justicia para Adolescentes.
También tuvo actividad académica como instructor y docente en materias relacionadas con el Derecho Penal y la formación judicial.
Ahora, el exjuzgador enfrenta un proceso penal en Estados Unidos, donde podría recibir una pena máxima de 15 años de prisión por cada uno de los nueve cargos, en caso de ser declarado culpable.
¿Quién es Ryan Wedding, el llamado ‘Chapo canadiense’?
Ryan James Wedding es un exatleta olímpico canadiense que compitió en snowboard durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002. Posteriormente, las autoridades estadounidenses lo señalaron como líder de una organización transnacional dedicada al tráfico de cocaína, con operaciones y conexiones en Colombia, México, Estados Unidos y Canadá.
El FBI lo incluyó en su lista de los diez fugitivos más buscados en marzo de 2025. Fue detenido en México en enero de 2026 y posteriormente trasladado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos federales por narcotráfico, homicidio e intento de homicidio.
Andrew Clark era señalado como uno de sus principales colaboradores y presuntamente ocupaba el segundo puesto dentro de la estructura criminal.



