En un intento por estrechar la relación turística entre México y Rusia, empresarios mexicanos y operadores turísticos rusos se reunieron para trazar un nuevo mapa de colaboración. La conversación giró en torno a un punto clave: la falta de vuelos directos, un obstáculo que encarece y complica los viajes entre ambos países.
La reunión, impulsada por la Embajada de México en Rusia, reunió a 10 operadores turísticos rusos con José Moreno, presidente internacional del Buró de Turismo de México, una organización que agrupa a más de 58 mil empresas del sector.
Ambas partes coincidieron en que México sigue siendo un destino deseado para el viajero ruso, pero su accesibilidad es limitada. Hoy, quienes deciden venir deben pasar por conexiones largas y costosas en países como Cuba, Turquía o Emiratos Árabes Unidos.
Por eso, el Buró de Turismo está en pláticas con dos aerolíneas para traer de vuelta los vuelos charter, el primer paso para reconstruir la conectividad perdida. La meta, a mediano plazo, es recuperar rutas regulares.
El plan no termina ahí. Para febrero de 2026, México abrirá una oficina de representación en Moscú. Desde ahí, se buscará impulsar alianzas, contenidos promocionales y una presencia constante en el mercado ruso.
La apuesta es clara: volver a conquistar a los turistas rusos.



